Hecho con Diego Pagliardini
sábado, 18 de mayo de 2013
jueves, 25 de abril de 2013
Problemas Urbanos
Viviendas
Les espacios para crear viviendas propias son cada ves mas escasos, debido a eso, se hacen asentamientos, denominadas Villas o Fabelas, en Argentina las mas conocidas es La Villa Miseria.
Se necesitan más de medio millón de viviendas para grupos populares quienes actualmente forman parte de la pobreza urbana de la ciudad.
Una de las razones de tanta población es que muchos emigran del campo a la ciudad en busca de trabajo.
Transporte
Por lo general hay mucha gente que tiene que viajar a su trabajo y utiliza su automovil personal, otros requieren de subtes, colectivos, tren, etc., se necesita gran cantidad de viajes, debido a eso es que hay congestiona miento en las calles u/o autopistas.
Contaminación Hidráulica
Se produce contaminación hidráulica cuando se arrojan residuos tóxicos al agua, las mas comunes que arrojan estos elementos son las fabricas.
Esto afecta a personas que pueden vivir cerca de ese lugar que retiene agua y que se arrojan residuos, hay veces que las mismas personas son la que contaminan esa fuente de agua.
Ejemplo mas común es el Riachuelo, es contaminado por fabricas y las personas que viven a su lado, es agua si oxigeno, no puede haber vida en ese lugar (peces)
Contaminación Visual
La contaminación visual es lo que afecta o impide la visibilización de un panorama o paisaje, ver mucha luz radiante afecta a los ojos (2da Foto).
El cerebro humano tiene una determinada capacidad de absorción de datos que se ve rebasada por la cantidad de elementos en el paisaje.
Espacios Verdes
Cada vez hay menos espacios verdes, hay muchos artificiales, se adueñan de esos espacios verdes para hacer viviendas (Asentamientos o Planes de Viviendas).
En estos momentos no se están manejando bien estos espacios.
Ahora hay bosques, reservas, que permiten ver mas espacios verdes
jueves, 1 de noviembre de 2012
Eras Geologicas
Era Precámbrica

Era Paleozoica
Era Mesozoica
Fósiles guía:
Era Paleozoica
La primera

La segunda

Relieves de las eras
Era Precámbrica
Cerro Autana, Venezuela.
Era Paleozoica
Meseta Patagonica

Era Mesozoica
Cordillera del Caribe

Era Cenozoica
Monte Everest
jueves, 27 de septiembre de 2012
Trabajo Practico: Fenomenos Meteorologicos Extremos
1)
Varias actividades estaban previstas para hoy, al cumplirse un aniversario más del ingreso del Salado a la ciudad. Después de seis años, el recuerdo sigue intacto y los rostros de la gente igual de tristes.
Lía Masjoan/Mónica Ritacca
redaccion@ellitoral.com
Hace 6 años, un tramo abierto en el terraplén que protege al borde oeste de la crecida del río Salado, propició uno de los peores desastres hídricos que recuerde Santa Fe. El río recuperó terreno; avanzó por calles completamente urbanizadas; cubrió viviendas, espacios verdes, centros recreativos y hasta hospitales. Revolvió y enterró fotos, libros, escrituras, documentos de identidad, muebles, juguetes, cuadernos de clase.
El 29 de abril de 2003, el Salado invadió la vida cotidiana de más de 120 mil santafesinos, que como hormigas al ver desmoronado su nido, huyeron con lo puesto, desesperados en la búsqueda de un lugar seco. Los refugios no estaban preparados -nunca se había imaginado que podían ser útiles-, nadie sabía qué hacer ni a dónde dirigirse. Durante las primeras horas, cualquier esquina seca pero cercana a la nueva orilla, fue el cobijo de familias enteras, de bultos improvisados al partir. La gente caminaba desorientada por las calles. Después se abrieron los centros de evacuados y algunas familias se refugiaron en casas que estaban deshabitadas.
Aquel 29 de abril, un tercio de la ciudad quedó bajo agua, alcanzando en algunos barrios más de cinco metros de altura. Las obras de defensas se convirtieron en el peor escollo: el río permaneció dentro de la ciudad durante muchas semanas, encerrado entre paredes de tierra maciza, sin poder escapar, sin poder retornar a su cauce.
Una familia, 6 años después
Florinda tiene 69 años. Vive en Gaboto al 4300, jurisdicción de Barranquitas Oeste. La inundación le duele y no puede ocultarlo. Su rostro, seis años después, se asemeja a los registrados en las fotografías de entonces: muy triste.
“Me hace muy mal recordar. Discúlpeme”, fueron sus primeras palabras. Y seguidamente, tal vez como desahogo, agregó: “Todavía no pude recuperarme en lo material y supongo que nunca lo lograré en lo afectivo”.
La familia de Florinda vive en Barranquitas Oeste hace 30 años. Es creyente, y cree que eso y la unión familiar es lo que le da fuerzas para mantenerse en pie y seguir “luchándola”.
Clara y César, hija y yerno, recordaron que fue el 28 de abril cuando la mayoría de los integrantes de la familia debió irse de Barranquitas, tras el fallido intento de colocar bolsas de arena por doquier que no resistieron la velocidad del agua ni el caudal.
“El 29 volvimos a buscarlo a mi esposo, que se había quedado adentro porque no quería salir, no quería dejar las cosas. Primero habíamos ido a la Estación Belgrano pero como ahí rebasaba de gente nos fuimos al Predio Ferial, donde la cantidad era aún mayor e impresionaba. Estuvimos allí hasta que nos encontró un hermano de él que nos llevó a Recreo. Cuando se inundó Recreo, nos fuimos a Las Flores II. Éramos 8 personas en total en uno de los departamentos”, manifestó Clara, aclarando que el recuerdo sigue intacto en su memoria y con todos los detalles.
César, por su parte, señaló que estuvieron más de dos meses afuera de su casa y el retorno fue lo peor. “Habíamos salido con lo puesto y encontrar todo destruido fue terrible”, dijo.
En la despedida de Florinda con El Litoral no mediaron palabras. Su mirada y las lágrimas que le recorrían las mejillas hasta terminar en un pañuelo blanco lo decían todo.
Tornado
Bahamas,Florida,Cuba,Luisiana(especialmente el área
metropolitana de Nueva Orleans),Misisipi,Alabama y la mayor parte de
la costa este de Estados Unidos.
Consecuencias:
El Katrina dañó o destruyó treinta plataformas petrolíferas y nueve refinerías. Durante los seis meses posteriores al paso de los huracanes Katrina y Rita, quedó paralizada el 24% de las extracciones de petróleo y el 18% de las de gas. El precio del galón de gasolina subió de manera exponencial: el precio medio del galón en Estados Unidos superó los tres dólares y, en algunas zonas, sobrepasó los cinco dólares. Esta subida en el precio de los combustibles afectó de forma significativa a las compañías aéreas. La industria maderera de Misisipi también se vio afectada, dado que el Katrina devastó 5300 km² de bosques, produciendo unas pérdidas totales estimadas en cinco millardos de dólares. La actividad del puerto del sur de Luisiana y del puerto de Nueva Orleans, dos de los mayores puertos de Estados Unidos, se vio, a su vez, aminorada tras el paso del huracán.
A raíz de todos los daños causados por el Katrina se destruyeron, asimismo, decenas de miles de puestos de trabajo, que llegaron a estimarse en 190 000 en Nueva Orleans (descenso del 30% de la tasa de empleo), 214 000 en todo el estado de Luisiana (caída del 12%) y de 26 900 en el área metropolitana de Gulfport-Biloxi (disminución del 23%). Esta pérdida de puestos de trabajo y la destrucción de miles de casas llevaron a sus propietarios a dejar de pagar las cuotas de sus hipotecas, lo que provocó el aumento de la tasa de morosidad.
Como consecuencia del paso del huracán, más de un millón de personas abandonaron la costa del golfo y se vieron relajadas a lo largo de Estados Unidos, lo que dio lugar a la mayor diáspora de la historia de dicho país. Chicago aumentó su población en 6000 personas, la mayor cifra de las ciudades no sureñas. Hacia finales de enero de 2006, únicamente vivían en Nueva Orleans alrededor de 200 000 personas, menos de la mitad de la población de la ciudad antes del paso del huracán. El 1 de julio de 2006, cuando la Oficina del Censo de Estados Unidos calculó una nueva estimación de población, el estado de Luisiana mostró una pérdida de 219 563 personas (-4,87%). Además, algunas compañías de seguros dejaron de asegurar o aumentaron las cuotas a los propietarios de casas en la zona dado las importantes indemnizaciones que tuvieron que afrontar dichas empresas como consecuencia de los huracanes Katrina y Rita.
El huracán Katrina también tuvo un importante impacto en el medio ambiente. La marejada ciclónica derivada del mismo causó una importante erosión en las playas, devastando ciertas áreas costeras. La isla Dauphin, situada a unos 150 km al este del punto donde el huracán tocó tierra, vio como el desplazamiento de la arena provocado por el Katrina hizo que la isla se adentrara en el seno de Misisipi, acercándose a tierra. La marejada ciclónica y las olas también arrasaron las islas Chandeleur, que ya se habían visto afectadas por el huracán Iván el año anterior.El Servicio Geológico de los Estados Unidos estimó que 560 km² de tierra pasaron a ser mar tras los huracanes Katrina y Rita.
Huracán
Sequía
Inundación
Huracán Katrina:
Año:2005
Área Afectada:
metropolitana de Nueva Orleans),Misisipi,Alabama y la mayor parte de
la costa este de Estados Unidos.
Consecuencias:
El Katrina dañó o destruyó treinta plataformas petrolíferas y nueve refinerías. Durante los seis meses posteriores al paso de los huracanes Katrina y Rita, quedó paralizada el 24% de las extracciones de petróleo y el 18% de las de gas. El precio del galón de gasolina subió de manera exponencial: el precio medio del galón en Estados Unidos superó los tres dólares y, en algunas zonas, sobrepasó los cinco dólares. Esta subida en el precio de los combustibles afectó de forma significativa a las compañías aéreas. La industria maderera de Misisipi también se vio afectada, dado que el Katrina devastó 5300 km² de bosques, produciendo unas pérdidas totales estimadas en cinco millardos de dólares. La actividad del puerto del sur de Luisiana y del puerto de Nueva Orleans, dos de los mayores puertos de Estados Unidos, se vio, a su vez, aminorada tras el paso del huracán.
A raíz de todos los daños causados por el Katrina se destruyeron, asimismo, decenas de miles de puestos de trabajo, que llegaron a estimarse en 190 000 en Nueva Orleans (descenso del 30% de la tasa de empleo), 214 000 en todo el estado de Luisiana (caída del 12%) y de 26 900 en el área metropolitana de Gulfport-Biloxi (disminución del 23%). Esta pérdida de puestos de trabajo y la destrucción de miles de casas llevaron a sus propietarios a dejar de pagar las cuotas de sus hipotecas, lo que provocó el aumento de la tasa de morosidad.
Como consecuencia del paso del huracán, más de un millón de personas abandonaron la costa del golfo y se vieron relajadas a lo largo de Estados Unidos, lo que dio lugar a la mayor diáspora de la historia de dicho país. Chicago aumentó su población en 6000 personas, la mayor cifra de las ciudades no sureñas. Hacia finales de enero de 2006, únicamente vivían en Nueva Orleans alrededor de 200 000 personas, menos de la mitad de la población de la ciudad antes del paso del huracán. El 1 de julio de 2006, cuando la Oficina del Censo de Estados Unidos calculó una nueva estimación de población, el estado de Luisiana mostró una pérdida de 219 563 personas (-4,87%). Además, algunas compañías de seguros dejaron de asegurar o aumentaron las cuotas a los propietarios de casas en la zona dado las importantes indemnizaciones que tuvieron que afrontar dichas empresas como consecuencia de los huracanes Katrina y Rita.
El huracán Katrina también tuvo un importante impacto en el medio ambiente. La marejada ciclónica derivada del mismo causó una importante erosión en las playas, devastando ciertas áreas costeras. La isla Dauphin, situada a unos 150 km al este del punto donde el huracán tocó tierra, vio como el desplazamiento de la arena provocado por el Katrina hizo que la isla se adentrara en el seno de Misisipi, acercándose a tierra. La marejada ciclónica y las olas también arrasaron las islas Chandeleur, que ya se habían visto afectadas por el huracán Iván el año anterior.El Servicio Geológico de los Estados Unidos estimó que 560 km² de tierra pasaron a ser mar tras los huracanes Katrina y Rita.
3)
Recuerdos de la inundación 2003
Varias actividades estaban previstas para hoy, al cumplirse un aniversario más del ingreso del Salado a la ciudad. Después de seis años, el recuerdo sigue intacto y los rostros de la gente igual de tristes.
Lía Masjoan/Mónica Ritacca
redaccion@ellitoral.com
Hace 6 años, un tramo abierto en el terraplén que protege al borde oeste de la crecida del río Salado, propició uno de los peores desastres hídricos que recuerde Santa Fe. El río recuperó terreno; avanzó por calles completamente urbanizadas; cubrió viviendas, espacios verdes, centros recreativos y hasta hospitales. Revolvió y enterró fotos, libros, escrituras, documentos de identidad, muebles, juguetes, cuadernos de clase.
El 29 de abril de 2003, el Salado invadió la vida cotidiana de más de 120 mil santafesinos, que como hormigas al ver desmoronado su nido, huyeron con lo puesto, desesperados en la búsqueda de un lugar seco. Los refugios no estaban preparados -nunca se había imaginado que podían ser útiles-, nadie sabía qué hacer ni a dónde dirigirse. Durante las primeras horas, cualquier esquina seca pero cercana a la nueva orilla, fue el cobijo de familias enteras, de bultos improvisados al partir. La gente caminaba desorientada por las calles. Después se abrieron los centros de evacuados y algunas familias se refugiaron en casas que estaban deshabitadas.
Aquel 29 de abril, un tercio de la ciudad quedó bajo agua, alcanzando en algunos barrios más de cinco metros de altura. Las obras de defensas se convirtieron en el peor escollo: el río permaneció dentro de la ciudad durante muchas semanas, encerrado entre paredes de tierra maciza, sin poder escapar, sin poder retornar a su cauce.
Una familia, 6 años después
Florinda tiene 69 años. Vive en Gaboto al 4300, jurisdicción de Barranquitas Oeste. La inundación le duele y no puede ocultarlo. Su rostro, seis años después, se asemeja a los registrados en las fotografías de entonces: muy triste.
“Me hace muy mal recordar. Discúlpeme”, fueron sus primeras palabras. Y seguidamente, tal vez como desahogo, agregó: “Todavía no pude recuperarme en lo material y supongo que nunca lo lograré en lo afectivo”.
La familia de Florinda vive en Barranquitas Oeste hace 30 años. Es creyente, y cree que eso y la unión familiar es lo que le da fuerzas para mantenerse en pie y seguir “luchándola”.
Clara y César, hija y yerno, recordaron que fue el 28 de abril cuando la mayoría de los integrantes de la familia debió irse de Barranquitas, tras el fallido intento de colocar bolsas de arena por doquier que no resistieron la velocidad del agua ni el caudal.
“El 29 volvimos a buscarlo a mi esposo, que se había quedado adentro porque no quería salir, no quería dejar las cosas. Primero habíamos ido a la Estación Belgrano pero como ahí rebasaba de gente nos fuimos al Predio Ferial, donde la cantidad era aún mayor e impresionaba. Estuvimos allí hasta que nos encontró un hermano de él que nos llevó a Recreo. Cuando se inundó Recreo, nos fuimos a Las Flores II. Éramos 8 personas en total en uno de los departamentos”, manifestó Clara, aclarando que el recuerdo sigue intacto en su memoria y con todos los detalles.
César, por su parte, señaló que estuvieron más de dos meses afuera de su casa y el retorno fue lo peor. “Habíamos salido con lo puesto y encontrar todo destruido fue terrible”, dijo.
En la despedida de Florinda con El Litoral no mediaron palabras. Su mirada y las lágrimas que le recorrían las mejillas hasta terminar en un pañuelo blanco lo decían todo.
martes, 4 de septiembre de 2012
Problema de MDC
Tres Hombre se reunen para donar dinero a los pobres. Un hombre dona $80, otro hombre dona $75, y el último dona $60. ¿Cuanto dinero le dan a cada pobre?
martes, 28 de agosto de 2012
Problemas de MCM
Tres trenes salen de estaciones distintas y se encuentran en una.
Un tren pasa cada 20", 2° cada 40" y el tercero cada 60"
¿Cuando se vuelven a encontrar?
viernes, 24 de agosto de 2012
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